Con la campaña “La paz es más que palomas” un equipo interdisciplinario por la Agencia de Cooperación de los Estados Unidos –Usaid-, el Ministerio del Medio Ambiente, el Fondo para la Biodiversidad y Áreas Protegidas, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo –Mincit-, las comunidades indígenas, National Geography y expertos en el área entre los que se destacan el ex cónsul de los EE. UU, Peter Kishner, quien posee record en avistamiento de aves y Jan Méyer de Conservación Natural,  estuvieron en este corregimiento, con el fin de estructurar una ruta para que a través  del aviturismo, Minca sea un destino turístico estable y permanente, en este sentido.

Los tres aspectos a considerar para el establecimiento de esta ruta se fundamentan en brindar y ofrecer seguridad, consagrar una infraestructura adecuada y brindar capacitaciones a las personas que van a hacer la guianza y los recorridos  sobre las aves.

La observación de aves es la actividad recreativa de mayor crecimiento en Estados Unidos y está dando lugar al desarrollo de un turismo especializado alrededor del mundo.

“Al establecer una Red Nacional de Rutas de Aviturismo, como Northern Caribbean Birding Trail, cuyo objetivo es usar el aviturismo como una herramienta para la conservación de la biodiversidad colombiana y el desarrollo económico local y rural. Después del Caribe y de la Sierra Nevada de Santa Marta que fomentaría el turismo e incrementaría el porcentaje de visitantes e ingresos per cápita por este concepto”, explicó Shadia Olarte, directora de Instituto de Turismo Distrital –Indetur-.

Los países latinoamericanos tropicales son atractivos dentro de este mercado y están aprovechando las oportunidades para desarrollar una oferta de tours para la observación de aves. Entre estos países se destaca Colombia, que, con una oferta diversificada en torno al turismo de naturaleza, está mostrando su importancia para la observación de aves, al ser reconocido como el país con mayor diversidad de aves del planeta.